“Resulta más difícil conseguir una victoria
sobre las pasiones, que vencer enemigos
ordinarios”.
Yoritomo Tashi
“La victoria está hecha de cesiones”.
José Marti
“Ser derrotado sin rendirse, esa es la
auténtica victoria”.
Józef Pilsudsk
Por qué amas al fútbol? Por qué amamos al fútbol? Esa es una
pregunta que deberíamos formularnos por lo menos cada miércoles de
ceniza (solo por tener una referencia), porque de cualquier manera
es una pregunta obligada en momentos de gran trascendencia
existencial y psicopatológica producto de resultados y
circunstancias como las que vivimos el sábado contra los monos de
“La Piedad”.
Es más que obvio que La Piedad hizo “su juego”, que se dedicaron a
emplear una estrategia bien estudiada y definida, y que casi se
salen con la suya. Afortunadamente los verdes rescataron el empate…
pero desafortunadamente dejamos ir el triunfo; claro que esto tiene
sus “porqués” y sus diversas aristas, además, si fuiste al estadio,
tendrás también tu propia idea y teoría de lo sucedido.
Por lo pronto, a mi me llegó de golpe y porrazo ese estado de
reflexión y análisis futbolero que me obliga a preguntarme los mil y
un “porqués” del fucho, del pambol, del fútbol, de este juego –
deporte que apasiona a multitudes, a niños y niñas, a chiquillos y
chiquillas, al pueblo y puebla de México y del mundo!!!
Yo amo al fútbol por todo lo que me ha dado y me sigue dando, por
todo lo que es capaz de provocarme en 90 minutos o más; por la gente
que me ha permitido conocer, por la que está y por la que vendrá;
por darme una pasión que no vive o sobrevive para reemplazar a otra
(s) (y eso incluye mis más bajas pasiones… las más bajas, que quede
claro… porque la mayoría de mis pasiones no son así como que de
altos vuelos); amo el fútbol también, por ejemplo, por darme tema de
conversación a la hora de ligar en una biblioteca; ya les platicaré
a detalle la técnica infalible al acercarse a una chica y decirle:
“hola nena… estudias o trabajas?, vas al estadio a la puerta 10 o a
la 5? A preferente o a zona A?”; Le vas al León? O no sabes nada del
amors y de sus puentes con su rojo corazón iluminado?"... en fin… hay
muchas razones para amar al fútbol.
Aaaaah!!! Pero ojo!!! La cosa no siempre es buena, es más… rara vez
es buena!!! Por lo menos al 100%; a veces esa felicidad que da el
fútbol apenas nos llega en minúsculas, y muy rara vez se manifiesta
en mayúsculas. De sobra sabemos… los que sabemos (ay ajá!!) que debe
uno aprender a aceptar lo que viene, aún cuando lo que recibimos sea
un mísero empate contra 9 hombres que en verdad se fajaron con todo.
Si, uno debe aprender que a veces las cosas No salen, simplemente
porque pos… pos … NO salen!!! y acabamos conformándonos con
rescatar, por lo menos, el invicto.
No me desespero, ni me abochorno, simplemente, a veces, no es
posible lograr el objetivo por cuestiones de “suerte”. Esos de La
Piedad segurito se fueron a La Villa a rezar para no perder el
partido y la Virgencita de Guadalupe se “apiadó de La Piedad” por
buena onda y porque sabe que nosotros seguiremos invictos y jugando
mejoRs.
Así que no hay agüite… la semana que entra comemos cevichito y yo (y
espero que: NOSOTROS) sigo disfrutando las cosas que me da el fútbol,
pero eso sí, este equipo y esta afición no paran, nosotros como el
“Che” Guevara: “hasta la victoria siempre”.
Besos bye cáiganle!!
Pd: esos de La Piedad… SUERTUDOTES
Pd: buena onda el portero rival al pedir a la gente que no arrojara
cosas al campo, otro, los alborota más para que nos veten.
Pd: Mugre NURSE!!! Te odio!!! (en buen plan… pero te odio!!!)
Pd: ya están las playeras de verdiblanco.com… llévela llévela!!!
(llame YA!!).