"Algunos dirán que en fútbol sólo interesa ganar y otros, más cándidos, seguiremos pensando que si esto es un espectáculo también importa gustar."
Jorge Valdano
Los últimos años he invertido una buena cantidad de tiempo, dinero y esfuerzo con la finalidad de aprender un poquito más de táctica y estrategia en el futbol, me he comprado libros de Valdano, de Patricio Hernández, de Juan Villoro, de Rius, de Quino y hasta me conseguí la colección completa del libro vaquero en su gira de despedida sin dejar de mencionar que me chuté las ediciones chochenteras de la revista “MAD”. Sin embargo, todo lo aprendido, todo lo leído, queda en mi mente con una severa incógnita cuando leo y escucho a los americanistas decir que hicieron un GRAN PARTIDO al ganarle al LEÓN ¡¡¡y en su casa!!!, o sea… ¿¡qué Pedro?! ¿on ta´ la falla? ¿o cómo, o qué de qué o qué? ¿qué partido habrán visto? –cabe preguntarse- ¿habrán visto el partido? –cabe preguntarse- ¿sabrán ver un partido? –cabe preguntarse- ¿sabrán lo que es un partido? –ya ni aunque quepa la pregunta… lo pregunto.
Los americanistas ganaron BIEN, eso sí; nadie les regaló NADA, aunque bien podríamos decir que las fallas del Aris, Nacho y Yarbrough, que tuvieron fatales desenlaces en nuestra red, podrían considerarse un magnífico regalo de inicio de temporada, esto, tomando en cuenta que ya se nos ha estado haciendo costumbre regalarles “cositas”, pequeños “detallitos” en partidos de fase regular, ya que en las finales, en las liguillas, los regalos nos los damos nosotros mismos y, para ello, ya estamos en proceso de ampliación de las vitrinas.
No cabe duda que el fin justifica los medios, aunque para conseguir el objetivo pongas a todos tus millones de dólares exclusivamente a defender para jugar al contragolpe y en consecuencia juegues en contra de los “principios” de tu institución. Y es que uno se acostumbra a lo bueno, los verdes de coraza lo sabemos, y es por eso que nos es casi imposible concebir a un Gustavo Matosas “echando” a su equipo para atrás, a defender un golecillo o un mísero punto… NO, por ahora no concibo eso, ya lo vivimos en los 80s y 90s y prefiero quedarme con el estilo actual. A mí me da penita ajena ver a un equipo del tamaño del América jugar así y seguramente algunos cremas estarán de acuerdo.
Tengo una memoria “privilegiada”, es decir, tengo el privilegio de recordar TODO, con la salvedad de que, lo que recuerdo, generalmente está lleno de datos erróneos, datos erróneos que no borro de mi mente y que casi siempre doy por buenos. Hay cosas que recuerdo sin querer y que no quisiera recordar, pero esta vez, prometo echarle ganillas para olvidar el partido León vs América del apertura 2014 en su jornada 1, simplemente porque no me da la gana acordarme que nos ganaron por dos errores, que nos anularon un gol bueno, que nos jugaron ratoneramente y que el tal “Osvaldito” celebró un gol que le dieron por bueno aunque su disparo iba a salir por encima de la portería del Güero Yarbrough.
Me olvido del Ame, me concentro en Tigres y espero con ansias locas –así, bien locas- un nuevo enfrentamiento en plena liguilla contra los “cremas”, que al final de cuentas, pueden jugar como les dé su “regalada gana” –como me decía mi madre por lo menos 3 veces al día, cuando estaba cansada-. Jueguen como quieran y háganle como quieran, total… ¿a mí qué?
Besos bye… ¡cáiganle!
PD: Ojo, me estoy quejando de las formas, pero sé que nos ganaron bien.
PD: ¿qué será del mundo sin “Chiquimarco”?
PD: para algunos equipos, ganar es importante, pero son igual de importante las “formas”.
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