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Por: Strife2k.
fcosegurar@verdiblanco.com
La ocasión anterior comente acerca
de los beneficios y riesgos de crear una liga premier sin
descenso.
En esta ocasión tratare de abordar el problema desde una
perspectiva más local, la cual, de alguna forma nos puede dar
una explicación, más no una solución al problema del ascenso
esmeralda.
Antes de eso, retomando la idea de una liga premier, hay que
considerar que el fútbol como tal, representa un producto, al
igual que un refresco que se vende en una tienda, el espectáculo
del fútbol es un producto que se rige por las leyes de la oferta
y la demanda. Lo cual, significa que en un momento dado, el
encontrarse las deficiencias que comente la vez anterior (la
mitad de los equipos repartidos en solo tres ciudades) obedece a
la demanda que hay por el espectáculo, por lo cual, no es de
sorprender que esas ciudades sean precisamente las mas grandes
del país…
Posiblemente se podrá pensar que el tema Atlante no tiene mucho
que ver con lo anterior, sin embargo esta íntimamente
relacionado y es que, una vez entendido al fútbol como un
producto, podremos darnos cuenta que el estado de Guanajuato
conforma una región con una alta demanda futbolística como tal,
por lo cual, no seria nada extraño considerar que una hipotética
mudanza de la franquicia atlantista obedezca mas a satisfacer la
demanda de la región en general, que a la demanda de una afición
en particular, que dándole un nombre, le llamaremos afición del
León. En otras palabras, si el Atlante algún día llega a León
debido a la creación de una liga premier, no será para
satisfacer a los aficionados atlantistas o esmeraldas, será para
satisfacer a la demanda del producto fútbol que existe en la
región, llámese Celaya, Irapuato, Salamanca, León, etc.… Muchos
me comentan, nadie iría a verlos, pero, tengo mis dudas, equipos
como Morelia, Querétaro, Tecos, Jaguares y demás, sustentan sus
equipos no por la afición como tal, sino por la demanda que hay
del espectáculo al ver a los equipos populares, por lo cual, no
dudaría, esta seria la apuesta en el corto plazo para hacer
sustentable al Atlante en León y quizás, en el largo plazo
buscar la aceptación de otra afición que nazca y sienta al
equipo como propio. Esto lo veo factible en caso de que la liga
premier sin ascenso se haga una realidad.
Y la condición de que esto se lleve acabo depende mucho del
nombre del equipo que descienda en este ciclo, porque Pumas, es
un producto que la federación no se va a dar el lujo de perder.
Hablando de otros demonios locales, muchos nos preguntamos que
hay de mágico en el ascenso que la afición de León no lo puede
saborear. Y esto tiene su respuesta, los jugadores. A la
pregunta de porque León no asciende, yo respondo, que parte de
León es la que no asciende ¿la afición? Muchos, han decidido
dejar de apoyar al equipo o ascender propiamente apoyando a otro
equipo, ¿los jugadores? Lo dudo mucho, León es de los equipos
que más jugadores ha aportado a la primera división en los
últimos años, si no, pregúntenle al actual Querétaro, ¿la
franquicia? Eso si, es lo único que junto con los aficionados
fieles no ha ascendido. Y finalmente, los culpables son los
jugadores, porque, estos ven como trampolín al equipo León,
saben que, si individualmente tienen una buena actuación, tarde
que temprano serán llamados a probar suerte en la primera
división, así que el jugador asciende y el equipo se queda,
finalmente es solo un medio. Y es por eso, que equipos como
Querétaro ascienden, porque sus jugadores saben que no tienen el
mismo reflector como los que están en León y por lo tanto, si no
ascienden junto con el equipo, probablemente no tengan otra
oportunidad para jugar en primera división. Esa es la
diferencia. La solución: el armar un equipo de jugadores
probados en primera división a y no de jugadores de primera
división, cuyos objetivos están puestos en regresar a primera
división de forma individual y no colectivamente.
>> Sobre la Liga Premiere y otros
demonios (Parte 1)
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